26/06/08

146. Cambio de etapa!!

Es curioso, ¿Eh? Cuando eres pequeño, la palabra verano equivale a vacaciones, mientras que ahora que he terminado todo, “verano” no es más que una estación del año, sin ninguna diferencia funcional respecto de las otras. Me explico: el martes terminé curso (3º), carrera (fisioterapia) y etapa (estancia en una ciudad lejos de casa). Bueno, hablando en propiedad, de etapa todavía no he cambiado, pues sigo teniendo las llaves del piso y todavía queda el acto de graduación y la cena de gala, pero oficialmente el cambio de etapa fue el martes. En cuanto al piso, de los tres que éramos, me ha tocado a mí comerme el marrón y hablar con la casera para decirle que no vamos a estar dos años como le prometimos, sino que este sábado le devolvemos (devolveré) las llaves y dejaremos de pagarle. Yo, que fui el que sabía con seguridad que no me iba a quedar otro año, he sido quien ha tenido que dar la cara. Me parece que mis compañeros tienen mucho morro, pues es muy fuerte y muy cómodo por su parte decir: “Ale, apáñate y arréglalo tú”. Pero en fin, tampoco voy a hacerme el mártir, muchas otras personas han tenido que comer marrones por mi culpa, así que pienso en eso de “Hoy por ti, mañana por mí”. Y en cuanto al acto de graduación, es mañana, en el mismísimo Palau de la Música, inaugurado en el 87, donde Ana Torroja cantó un tema con Presuntos Implicados a mediados de los 90 y donde José María Cano presentó su ópera Luna en el 97, un fracaso total según la crítica.

CRÓNICA DEL MARTES.

Me levanté por la mañana, a eso de las siete menos algo, y cogí el cercanías. Cuando llegué a mi destino, fui a pata hasta la facultad. La ciudad comenzaba a despertar, el Sol aumentaba minuto a minuto la temperatura y comenzaban a dar los primeros cantos los pajarillos, los cláxones de los coches y las perras en los parques. Nada más llegar a la facultad y ponerme en la biblioteca, se sentó a mi lado mi fan nº1, una chica que no paró de tocarme los cojones hacerme preguntas sobre el examen desde las nueve hasta las tres de la tarde. Debió de verme cara de erudito, porque me preguntaba cosas que ni me sonaban. No le supe responder prácticamente a ninguna pregunta. Cuando más tarde vinieron en masa tres o cuatro compañeros nuestros, le debió de bajar la regla de golpe de la emoción, pues no paró de preguntarles a ellos. Yo no sé, la tendré que llamar Pasapalabra o algo así. Era una cosa terrible.

El caso es que cuando dieron las cuatro, entramos a hacer el examen, tras haber estado media hora asándonos como pollos en un pasillo al que daba el sol contra la pared de cristal, haciendo efecto lupa. Pasó la profe, pasamos los alumnos, y nos entregó el tochito con las 100 preguntas a cada uno. Se sentó en la tarima descalza, con su falda hippylonga, y nos miraba como si fuésemos Mon Chéris. Lo cierto es que a pesar de su inofensiva imagen de santurra y de mujer fina, en el examen nos folló bien bien a todos.

- ¿Y a ti cómo te fue?

Vamos a ver, digamos que aprobado creo que estoy, aunque ayer en el tren iba apuntando las preguntas que recordaba y me di cuenta de que tuve fallos en algunas. En fin, ya lo sabré la semana que viene, el examen está hecho y no se puede hacer nada.

Al salir del examen, la gente estaba en el pasillo gritando a pleno pulmón como posesa de la enfermedad de la rabia, casi con los ojos fuera de las órbitas, comentando preguntas, respuestas y hablando sobre el examen como si estuvieran en el desaparecido corral de gallinas “A tu lado”. Como a mí eso me pone de los nervios, dije “Adiós” -creo que nadie lo oyó- y salí con mi amiga para ir a la cafetería de enfrente de la facultad. Pero justo cuando salíamos a la calle, miró el reloj y se fue, pues tenía trabajo. “Genial, solo”, pensé, pero de repente apareció, como una iluminación divina, la Vanessa Cari, con esos aires de erotismo virginal mezclados con ese temple de tía súpercañera. Iba con unas chicas y me invitó a acoplarme con ellas. Nos hicimos una cerveza y nos estuvimos riendo de cosas tontas. Conocí a una chica muy maja que también vendrá mañana a la cena. Hubo un momento en el que Cari y una compañera se enseñaron sus tatuajes, y la chica le comentó que quería ir a repasárselo. Cuando vieron mi cara de curiosidad, me dijeron: “Anda, vente y lo ves!”. Total, que cuando acabamos de allí, fuimos al centro los tres camino al tatuador.

(una de ellas soltó mientras íbamos de camino) ¿NOS HACEMOS UN TATUAJE LOS TRES?

No quise dar tiempo a mi cabeza a pensar. En el siguiente fotograma de esta historia, aparezco tumbado en la camilla con el tatuador haciéndome el tatuaje y yo cogiendo la mano de la otra chica mientras aguantaba el dolor. El propósito por el que nos hicimos cada uno un tatuaje fue por conmemorar el final de la carrera, el último examen; aunque yo, secretamente, lo llevo para conmemorar también el final de una etapa que va más allá de la carrera. Un tatuaje que significa “tú”, en recuerdo de una persona gracias a la cual yo me encontraba ese día ahí, JAVI, la persona junto a la cual he aprendido gran parte de lo que sé hoy en día en términos de afectividad (hmm, esto suena como a libro de autoayuda, ¿no?). La otra chica no se hizo ninguno, se repasó el que tenía, pero la Cari sí se hizo uno, igual que el que lleva Elsa Pataky en la cintura. El mío es así:

Como habíamos ido al tatuador a superúltima hora, al acabar nos fuimos los cuatro a cenar al Foster’s, ya que la Cari especialmente es amiga suya y se llevan muy bien. Allí me hice amigo de él también y nos lo pasamos genial a pesar de que la carne creo que tenía hasta sentimientos propios de lo cruda que estaba. Me enteré de que Cari va a estar en una carroza el sábado, con motivo de la cabalgata del día del Orgullo Gay. Es una diva, aunque a mí el rollo “idolatrar a una diva” nunca me ha gustado demasiado. Me pareció, simplemente, gracioso.

Bueno, y pasado mañana a Madrid, a ver si puedo actualizar desde allí. Voy a ver a un amigo que hace como un año que no veo, y tengo muchísimas ganas de salir por ahí con él y sus amigos, que son geniales todos todos. Y quien quiera apuntarse, bienvenido sea! (ya lo sabes).

Bueno corazones os dejo que me vais a apedrear después de este post bíblico.

Canción de hoy: Fangoria – Más que una bendición. Muy buena!!

23/06/08

145. El último.

Dentro de 24 horas habré acabado la carrera. Es para matarme, pero lo que menos he hecho en estos días previos al último examen ha sido estudiar. Si suspendo este examen mi madre me echa de casa directamente. No estoy nada nervioso, la verdad. Creo que es de los exámenes a los que he ido más tranquilo.

El viernes es el acto de graduación por el día, y por la noche la cena de gala. Con la poca actividad que he hecho en las dos últimas semanas (véase comer – estar sentado – dormir), la operación verano que había comenzado hace tiempo se va al traste. Intentaremos recuperarla entre mañana por la noche al viernes en plan express.

Esta noche es la más corta del año. Me pierdo la supertradicional noche de San Juan por primera vez para estudiar. Con lo que me gusta el fuego, las hogueras, las cosas así hippies a la orilla del mar... Pero será por una buena causa. Con un poco de suerte, tardaré mucho en pisar la Uni si mañana me lo saco.

Me siento muy poco creativo estos días. Creo que cuando acabe el examen volveré a ser el de siempre. Os escribiré cuando vuelva contándoos qué tal me ha ido.

Bueno, en realidad un poco nervioso sí estoy, veréis. El día después de la graduación viajo a ver a un amigo unos días, pero se me plantean unas cuestiones que me incomodan: si me sale mal el examen de mañana, probablemente me sienta mal. No quiero decir que no lo pasaré bien allí, sino que seguramente me sentiré un puto pasota. Y no dejaré de pensar “me lo hubiera podido currar más”. Pero es que tengo tanta pereza encima...

20/06/08

144. Metafísica

(Recién visto en la tele)

Javier Sardá está presentando en los medios su último libro, Eros, Thanatos y su puta madre, en el que, entre otras cosas, aborda el tema de la muerte. Se hace una curiosa pregunta, que ha subrayado el presentador y que yo apunto aquí: “¿Habrá nacido ya la persona que me entierre físicamente cuando muera?”. Tras usar durante dos (2) segundos mi sentido común, me he dado cuenta de que probablemente sí haya nacido.

Y qué poquita cosa somos los seres humanos en este Universo infinito.

19/06/08

143. Silenciar

Creo que era el único ser que quedaba en este planeta sin tener en su poder unos tapones para los oídos. Es una experiencia que tenéis que probar. No oyes nada. Ahora mismo, mientras escribo, no oigo el sonido de las teclas. Ni oigo los coches de la calle, ni me da por culo la vecina con trastorno bipolar que suele salir sobre esta hora hablando sobre una nevera y una perra al parque de delante de mi casa. Nada. Además de esta pedazo de adquisición, me he comprado unas cápsulas de ginkgo biloba, que según dicen los naturópatas, favorece la concentración. “Te pillas una en ayunas”, me ha dicho la herboristera, y yo, nada más salir de aquel sitio, he ido al mercadona más cercano y me he comprado un ON para digerir la primera del día.

Si apruebo este examen... ufff, si lo apruebo me tiro en paracaídas este verano. Y si no, también. Es uno de mis grandes sueños y ya tengo medio concretadas algunas cosas. Ya hablamos, chicos! (y miembras!).

Nota: Vale, esa mierda de dibujo de ahí arriba es mía, lo reconozco, no encontraba el logotipo del silenciador por ninguna parte y lo de dibujar se me da peor que a Arguiñano lo de contar chistes. ¿Alguna objeción?

142. Mi vecina es blogger

23:39: Mensaje en mi móvil de la Mamá de la clase. Esto no es normal.

23:40: Pone que le pase a mi compañero X por mail todas las preguntas que tenga del examen de salud pública que hice hace dos años.

23:41: Me río.

23:42: Me pongo manos a la obra.

23:43: Ya me he despistado, y frente al ordenador, haciendo una de mis búsquedas improductivas en Google, llego a un blog de alguien de mi ciudad.

23:44: Pero qué mal, este blog está escrito en lenguaje HTML en la ventana de “Redactar”, la lectura es desagradable.

23:45: Copiemos-peguemos el link de esta imagen que aparece en una de las entradas en la barra de exploración, a ver qué es.

23:46: Dios, esa casa es un clon de la mía, con esos marcos en las puertas, esas paredes, las luces esas del techo y......DIOS MÍO ES MI VECINA.

Tal como lo estáis oyendo. La vecina a la que cuando cae la línea le robo Wifi escribe un blog. Me he quedado muerto. Ayer hice un borrador de la próxima entrega de la historia de Javi y lo decía, pero hoy lo digo otra vez: este mundo es un pañuelo.

Voy a seguir con el estudio, que estaba concentrado. Ya le pasaré las preguntas a X mañana por la mañana, que tiene el examen el día 24 y si se las mando ahora probablemente ni las mire. Además, si digo la verdad, no sé dónde paran los exámenes que hice. Recuerdo que a mí me lo suspendieron en Junio con un 5,2 por no llegar a la nota mínima en las distintas partes, por lo que tuve que ir a Septiembre. Claro que después me lucí, saqué la mejor nota y encima fui a la revisión. Fue un acto muy chulesco por mi parte, porque de antemano sabía que no iban a subir mi nota (era imposible), pero hay que tener en cuenta que yo estaba con Miguel, cuya máxima era siempre: “Para chulo chulo mi pirulo”, y todos conocéis que cuando estoy con alguien acabo pareciéndome a él/ella. La vida misma me ha enseñado a ser yo mismo y a dejarme de gilipolleces como aquella.

18/06/08

141. Dichosa perrería

Nunca he comenzado a estudiar antes del mes anterior a un examen. Hasta que no me veo con el agua hasta el cuello no me motivo realmente. Necesito estudiar bajo presión, una presión que aparece a los pocos días del examen en forma de voz interior que me dice: “Ponte ya, ponte ya o vas a suspender”. Pero con el último examen que me queda, esa voz no acaba de aparecer, y como consecuencia pierdo el tiempo sin inmutarme de que una cumbre de apuntes de un tamaño similar al del K2 me observa atónita. Me es imposible leer dos líneas sin distraerme. Sé que podría comenzar a estudiar mañana o pasado y aprobar, pero por una vez en la vida quiero desafiar las leyes de la naturaleza y demostrarme que si quiero, puedo concentrarme ahora, a seis días del último examen de la carrera. Pero me cuesta mucho.

Cambiando de tema, aunque no mucho, he aprobado el que hice el día 11. Por tanto, definitivamente, sólo me queda aprobar el del martes.

Mi cabeza parece el bolso tamaño XXL de mi tía, que debió de servir de inspiración para el bolsillo mágico de Doraemon (ahí puedes encontrar de todo, haya o no haya huelga de transportistas): planes para el verano, ideas para el blog para cuando tenga tiempo, opciones sobre qué hacer en Septiembre, asuntos pendientes, y en un rinconcito, los famosos apuntes esperando a que me los lea. Creo que voy a intentarlo, por enésima vez. Pido disculpas por la baja calidad de mis posts.

Imagen de hoy: Mi marca de perro favorita: el Bulldog. Porque así es como estoy, PERRO.

Canción de hoy: Supervaga, de Chico y Chica. Buscáosla, que no me apetece poner el enlace.

Dos besitos: muack muack.

17/06/08

140. Cita

Todo el mundo, si quiere, puede hacer lo que quiera. Pero tienes que quererlo. Y creértelo.

Manuela Trasobares

15/06/08

139. Estoy rojo. Tengo calor.

Llevo un par de días tomando el sol dos horas diarias. Estoy rojo violáceo. Bueno, rojo violáceo no, pero marrón-tirando-a-rojo sí. Noto el calor por toda la piel, como si el sol siguiera dándome de lleno. Ya se me marca en la zona abdominal baja la línea de transición de tonos: vainilla invierno, chocolate verano. Tomo el sol en bañador en el tejado de mi chalet, y lo podría tomar en pelotas, pero paso porque tengo vecinos y mi padre va cada día a cuidar las cuatro plantas que tiene en el terreno al lado de la casita. Además, poder llegar a casa, quitarte el bañador y ver que se te ha quedado marca es señal inequívoca de que te ha entrado el sol. Si te entra el sol en todo el cuerpo y no tienes una referencia con el tono anterior, seguramente no te darás ni cuenta, porque el proceso de enmorenaje es lento, cuando se hace bien.

Conclusión: estoy rojo y tengo calor.

Pero ganas de escribir, pocas. Me duelen los ojos. Anoche llevé unas lentillas azules que me compré hace tiempo y ahora, entre el calor y mis ojos, que me están diciendo DÉJAME DORMIR, pues ya lo veis: un cuadro.

Canción de hoy: Cristina y los Stop – El turista 1.999.999

12/06/08

138. Off del mundo

Un problema en la red de Telefónica me ha dejado –y me tiene- sin conexión desde el lunes. Así, sin previo aviso. Nos cortan el agua, nos cortan el gas, nos cortan la luz o los cojones, pero siempre hay el día anterior un cartelito en la puerta de la calle avisándote. O te llama alguien para decírtelo. Pero cuando cortan la red, nadie te avisa. ¡Yupi! Los medios de comunicación y los tiempos modernos me machacan constantemente para que casi hasta para realizar mis necesidades fisiológicas tenga que depender de Internet, y después me dejan tirao sin aviso previo, dejándome sin poder acceder a páginas de la Universidad, sin poder comunicarme con mis contactos, sin desahogarme en el blog, y con un sinfín de cosas -aunque sólo se me ocurran tres- y “no pasa nada”. Pues no está claro. Estoy crispado.

Ahora mismo estoy subiendo este post a Blogger desde el lavadero de mi casa, que da a un patio de luces (joder, se me hace rarísimo decir “patio de luces”, ni es un patio ni hay luces), donde milagrosamente pillo una conexión. Tengo la puerta del cuartito abierta para que haya menos barreras entre la vecina poseedora del router y mi ordenador, y que así no se corte. Tengo el ordenador encima de la tabla de planchar y yo sentado en una silla que he traído de la cocina. Es curioso el punto hasta el cual llega mi dependencia a este maltito cacharro. Me encantaría dejarlo, exactamente de la misma manera que algunas personas se proponen dejar el tabaco, por poner un ejemplo.

El examen de ayer me salió bien. Desgraciadamente, el profesor que tenemos en mi clase, durante el curso se ha dedicado básicamente a tocarse el coño. Sí, él no dio ningún tema; se dedicó a pasarnos los temas en powerpoint para que nos los estudiáramos. Temas ya hechos y que él únicamente se había dedicado a intentar traducir del castellano. Y digo intentar porque sólo los dos primeros aparecen traducidos. Mejor que no tocara el resto, pues duelen mucho los ojos la de faltas que el tío era capaz de cometer por frase. Ha sido todo tan poco serio con este tío... Un día se nos presentó a clase con sobaos de chocolate, invitándonos a todos. Otro día en prácticas lo veías cómo se ponía detrás de las tías y les hacía masajes en el cuello, cómo las llamaba por nombres que él inventaba, cómo las sobaba –y algunas muy guarras se dejaban hacer-, y el amiguismo en el aire se podía cortar con cuchillo. De los que no cortan. En fin, no me gusta hablar mal de las personas, pero cuando ayer me dijo en persona que el examen de mi grupo lo corregía el titular de la asignatura y no él, que es el profesor de mi grupo, estuve a punto de decirle: “Entonces dime, ¿cuál es exactamente tu cometido en la Universidad?”.

Como quería aprovechar al máximo el día, fui por la mañana a la Universidad. Estudiando en la biblioteca, apareció la ex-grandísima Vanessa Cari, a la que hasta ayer miraba con cierta frikidolatría, siempre ella tan divina pero tan cañera. Fuimos a comer al bar de enfrente de la Universidad ella, un chico de mi clase, otra chica y yo. No sé cómo, de repente comenzamos a hablar de cosas sorprendentes que nos han pasado alguna vez en la playa, y salió el tema de una famosa zona de cruising gay que hay por allí. “Aquello está lleno de maricas”, fue la perla que salió de la boca del chico que estaba enfrente de mí en la mesa, y a partir de ahí comenzaron. La otra chica, que hasta ayer me caía bien pero que ahora no puedo evitar ver como una posible líder de las Juventudes del PP, se llevaba las manos a la cabeza cuando oía las cosas que los “maricas” hacían allí. Los comentarios de Vanessa Cari no eran demasiado favorables, por lo que me disgusté un poco con la imagen suya que tenía. Evidentemente, no salí a la defensa de los gays porque:

- No saben que yo lo soy.

- Estaban hablando de cruising gay.

- Aunque yo soy un ser apolítico, como Dalí, me considero conservador en algunos temas, qué queréis que os diga. Sinceramente a mí lo que me parece el cruising al aire libre es que es una guarrada.

Por eso ni me molesté en abrir el pico. Yo hacía las veces de niño pavito, buenino y virgen que escuchaba una conversación de adultos de 23. ¿Quién podría creer que he estado en dos historias largas de amor? Yo, sinceramente, lo creo porque tengo pruebas (aunque mi subconsciente y yo mismo pensamos que valdría la pena quemar las de mi relación con Miguel, pues no sé qué me aporta tener una caja de fotos y notas de alguien como él), pero si no no me lo acabaría de creer.

Como el siguiente examen lo tengo el 24, voy a tomarme esta semanita de relax, y si eso ya comenzaré a estudiar a mitad de la semana que viene. Esta tarde quiero hacer muchas cosas: ir a imprimir fotos para ponerlas en mi recién inaugurado tablón de corcho de la pared (TCP), hacerle una fiesta sorpresa a mi madrina, fumarme un L&M y hacerme las cejas.

Canción de hoy: Dr Livingstone, Supongo – Él se va. Me recuerda mucho a cuando iba a ver a Javi en tren hace unos cuantos años. Por cierto, pronto creo que toca una nueva entrega.

9/06/08

137. A dos días del examen...

Mañana por la mañana voy a ir a la biblioteca con mi amiga de toda la vida. Odio la biblioteca, voy más por ella que por estudiar, me lo ha pedido y no he sabido decirle que no, dado lo mal que la he visto. Está en la fase aguda del síndrome de decepción amorosa. La pobre no acaba de levantar cabeza en el amor: chico que conoce, chico que la decepciona. Este ciclo se repite más o menos cada año, y yo ya no sé qué decirle, porque normal normal, no es. Que te pegues una hostia una vez, pase, pero lo lógico es que no te vuelva a pasar. Y que si pasa, tú ya tengas las herramientas necesarias para no caer en la depre. Pero ella sigue creyendo en el amor para toda la vida, sigue con sus ideas barrocas, tan romántica y tan literata como en las películas en blanco y negro. El problema es que su “película” no termina con un fade-out mientras se besa con el chico en cuestión, sino que termina con un “to be continued” a lo pokemon con un plano en el que yo estoy tratando de animarla en el parque en el que solemos quedar y ella asegurándome que va a ser más optimista. Y mañana me temo que toca eso. Supogno que cuando cierren la biblioteca a mediodía nos iremos a tomar “una coca-cola” y hablaremos del tema. Pero ya me siento un poco inútil hablando con ella, es que no cambia, che. Aparte, tengo que estudiar mucho aún. Me quedan muchísimos temas, aunque no tengo miedo de este examen. Sé que puedo animar a las personas hablando con ellas, quizás es el único don que tenga, pero si la otra persona no pone de su parte para animarse, mis poderes de hada madrina se van a la mierda. Y me cuesta a mí muchas energías.

Van a dar las ocho. Y yo con la mitad de temas todavía por imprimir. Voy a retomar mi estudio ya, que no quiero ir a Septiembre. Un besito.

Canción: aunque no toca canción porque estoy estudiando, me apetece mucho escuchar esta: Dance of the Dream Man, de Angelo Badalamenti. Es tan sensual!

P.D. Internet me va fatal, fatal. Desde el viernes. Se corta la conexión cada dos minutos y va muy lenta. Tengo timofónica. ¿Os pasa también?